Temporada esteña

Venía por la calle París y fue en la intersección con la avenida Francia donde ocurrió. Como cruce de calles, suena bastante peculiar: París y Francia… De alguna manera, recuerda al de Estado de Israel y Palestina. Sin embargo, para Procopio no hay chiste. En esa intersección de la ciudad de Punta del Este, el sábado 14 de febrero a las seis y media de la mañana atropelló con su auto a un motociclista, un cubano de 36 años que terminó con la clavícula rota.

Procopio estaba en Punta del Este trabajando, y a esa hora es posible que estuviera volviendo de alguna fiesta o de algún evento. Es que su trabajo no tenía límites de horarios ni admitía falta de ganas: estaba cubriendo la temporada veraniega para la revista Gente.

Procopio no es un periodista más. En un blog donde publica las notas que escribe (una suerte de archivo personal online), él mismo cuenta que también es dramaturgo, actor, director de teatro y productor de televisión; y, además, columnista de la actriz Graciela Borges (en su programa de radio “La Borges en su casa”, por FM La Isla).

El sábado 14, sin embargo, su buena estrella se apagó, y no sólo con el accidente. Dejando al motociclista tirado en el suelo, Procopio aceleró el VW Gol blanco que manejaba y huyó. Se presentó más tarde, a las diez de la mañana, en la comisaría 10ª de Punta del Este, donde denunció un robo. Dijo que un hombre lo había asaltado a punta de pistola en la zona de ingreso a La Barra y que se había ido con su vehículo. Y que por eso había tenido que llegar caminando hasta la comisaría. La coartada era falsa. Pero los policías esteños no se dejaron engañar. Algunas horas atrás habían recibido otra denuncia, que daba cuenta de un VW Gol abandonado y abollado. Y algo más, en su asiento trasero había un espejo: el espejo retrovisor de una moto. El periodista era un hombre que se medía en el arte de la entrevista con personajes como Marcelo Tinelli, Pablo Echarri o Susana Giménez, pero no pudo mantener su versión frente a la prueba del hallazgo del auto. Al final, les dijo la verdad a los policías y aceptó que había querido esquivar su mala suerte con una mentira.

La Justicia uruguaya ya se topó con un accidente de tránsito protagonizado por cuatro argentinos el año pasado: fue cuando el RR.PP. Gaby Álvarez y su asistente Blas Coelho atropellaron y dieron muerte, en un confuso episodio, a dos motociclistas. Álvarez y Coelho recibieron en diciembre de 2008 la pena de dos años y medio de prisión, por homicidio culposo. Ahora, un juez procesó con prisión al periodista Procopio, acusado por tres presuntos delitos: lesiones graves, omisión de asistencia y simulación de delito. Y a las cinco de la tarde del mismo sábado del accidente lo mandó a la cárcel de Las Rosas, a trece kilómetros de Punta del Este, la misma donde Gaby Álvarez viene pasando una larga temporada.

Procopio sabe bien qué filo tiene la espada de la Justicia que pende sobre su cabeza y conoce de antemano Las Rosas: él mismo cubrió, el año pasado, el caso de Gaby Álvarez. Sin embargo, el cubano que iba en la moto sobrevivió: el caso no es tan grave, y es posible que Procopio recupere su libertad pronto. Y pueda volver a sentarse frente a las estrellas, grabador en mano, en busca de respuestas menos comprometidas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s